Montamos el estudio para dar una alternativa a la sesión de veinte minutos.
Esa en la que entras, te sientan, disparan y sales con tres fotos iguales. Nosotros preferimos tardarnos.
La historia
A la gente le gustan las historias.
Nos guían, nos mueven y nos atrapan. Por eso para nosotros un retrato es mucho más que una foto en la que te reconoces: es la historia que estás contando de ti sin decir una palabra.
Somos un estudio de retrato en el Centro Histórico de Querétaro. Trabajamos con actores que necesitan material de casting, con emprendedores cuya marca son ellos mismos, con coaches, consultores y creativos. Gente que usa su cara para trabajar.
Casi todos dicen lo mismo al llegar: «es que yo no sé posar». Nadie sabe. Por eso dirigimos toda la sesión: dónde poner las manos, hacia dónde mirar. La foto buena no es suerte ni es tener buena cara, es dirección.
Sesiones más largas, una conversación antes y tiempo para que te sueltes. Sin prisa, sin poses forzadas, sin «sonríe a la cámara».
Cómo trabajamos
Tres cosas que no negociamos.
01
Nadie improvisa
Antes de la sesión definimos para qué son las fotos, el vestuario y el tono. Llegar sin plan es la forma más rápida de perder una hora.
02
Se dirige todo el tiempo
Desde la primera foto hasta la última. Tú no tienes que saber nada de fotografía.
03
Se entrega completo
Ves la galería entera, eliges tus favoritas y las recibes retocadas en alta resolución en máximo siete días hábiles.
El estudio
Dónde pasa.
Estamos dentro del Centro Histórico de Querétaro. La dirección exacta se comparte al confirmar tu sesión.
Centro Histórico, Querétaro
Tu esencia. Tu historia. Tu carácter.
Escríbenos y vemos qué sesión tiene sentido para lo que necesitas.